
Uno de esos días
Marzo 27, 2008Hoy ha sido uno de esos días en los que las piernas dejan de responderme a las 20.45 en punto y mi cabeza me tortura con un “bum-bum” insoportable. He caminado horas para llegar tarde a cualquier sitio y ni siquiera mis viejos “zapatos para caminar” han podido ayudarme. “Enara! espera un momento, no corras!” le escucho decir a mi espalda, pero mi afán por alcanzar mi acelerado reloj me ha impedido despedirme.
Reconozco que echo de menos aquellos días en que con una sóla de sus miradas conseguía parar mi tiempo y hacer que las cosas, mis cosas, nuestras cosas, simplemente fluyeran…
Llego a casa y dos cacerolas con tomate, un sandwich a medio comer y dos vasos de zumo me esperan en la cocina… parece que mi día aún no ha terminado…
Tal vez sea el momento de dejar de correr y sentarse a hablar …